Nunca se oyó tanto el silencio  
         
     
 
 
     Esta novela narra el recorrido llevado a cabo por varias manifestaciones urbanas que, integradas por personas de diversas aspiraciones y variados orígenes, convergen en un único objetivo: gritar su descontento.

     Aparece el idealismo de quienes exhiben una ética peculiar y no admiten traiciones, vilezas ni actitudes miserables, al punto de practicar la justicia como algo inmediato que sanciona sumariamente a aquellos que se desvían y despliegan sus bajezas.

     La historia tiene lugar en una conocida esquina de un barrio de la Ciudad de Buenos Aires. El detonante que produce la indignación de los vecinos y motiva la movilización de todo el país en un caso que trae a la memoria colectiva recuerdos de desapariciones, injusticias cometidas contra la población y desgobiernos. Los sucesos se inician en ocasión en que son detenidos dos camioneros a raíz de la obstrucción de una calle con su herramienta de trabajo: un largo camión. De ahí en más se sucederán situaciones inverosímiles, exaltación de principios, manifestaciones espontáneas, necesidad de plantearse objetivos mayores tales como cuestionar el poder y la autoridad. Es la rebeldía con causa, en medio de sucesos que tienen algo del realismo mágico.