La vida no es tan perfecta como uno quisiera  
         
     
 
         
     

     En países como el nuestro, donde la realidad histórica y política aparece muchas veces con dinámicas propias de la fantasía, el novelista se alimenta de los sucesos que le toca vivir. Cabe preguntarse si el escritor elabora sólo con imaginación o si además de imaginar también copia y reelabora los hechos que lo rodean cotidianamente.

     Esta obra nos hace preguntas o propuestas: usted decidirá:

     ¿Puede la Patagonia argentina dejar de pertenecer al país?

     ¿Comenzará asi lo que se ha dado en llamar la guerra del agua?

     ¿Aquí leemos acerca de un delirio o es un futuro posible?

     ¿Estas páginas nacen de informaciones sólidas o son pura ficción?

     Los personajes de esta obra, sacados de la realidad, y su trama, dan respuestas que los hechos mostrarán si son verdaderas.

     Ediciones del valle se place en ofrecer esta atrapante novela que cuenta la historia hacia adelante apoyada en lo que ya está ocurriendo.

 
         
       
Diario "Río Negro". 24/01/2006. Pcia. de Río Negro, Argentina
         
     

Una obra de personajes inquietantes

     En una reunión circunstancial, sus protagonistas terminan cerrando un negocio impensado: la creación de un banco que responde a una matriz de un país central cuya meta es -a partir de la concesión de créditos- crear la República Patagónica. ¿Ficción? "Los escritores le roban ideas a la realidad", afirma un personaje de la novela de Pensa.

     BUENOS AIRES (ABA).- Un inescrupuloso representante de una multinacional, un soñador reformista que subsiste haciendo fechorías, y una especie de pitonisa que hace como nexo casual entre ambos; son los personajes centrales de una novela inquietante, "La vida no es tan perfecta como uno quisiera", de Carlos Pensa, (ediciones del Valle). El primero de ellos, Alcides, conduce en la Argentina una institución bancaria, Cien, subsidiaria del grupo Colossal con sede en San Pablo (Brasil), pero que responde a las directivas de un país imperial.

 
     

La "autojustificación" de ciertas actitudes en un mundo cada vez más competitivo es uno de los temas que aborda la novela de Carlos Pensa.

 
         
     

     Para conservar su rango privilegiado, la prioridad de Alcides es aumentar la facturación, recurriendo de ser necesario a mecanismos como desguazar la competencia, En tanto, Félix, sobrevive de pequeños robos a galerías de arte o a bancos; aunque sueña con torcer su historia cuando encuentra en su camino a una mulata Moira con pretensiones de artista, a la que intentará representar.

     Con una vincha lectora de sueños y pensamientos, Alba vive "desnudando física y psicológicamente" a quienes la visitan, y a través de ella se profundiza el interrogante sobre las derivaciones que podría alcanzar la posibilidad de penetrar en la intimidad de las personas.

     Una de las cuestiones más atrapantes de la obra de Pensa, es la "fauna" que alimenta la misma: empresarios que pasan parte de sus vidas en viajes de placer con mujeres de alquiler; el aburrimiento de la esposa con un marido siempre ausente, los mecanismos de éste para evadir los bienes del control de su futura ex mujer, y la investigación que la misma encarga sobre los movimientos del hombre.

     También aparece el enamorado de la periodista de tevé de quien graba todas sus apariciones en video, o su incursión en el negocio cada vez más difundido como el de solos y solas.

     Otro de los momentos eficaces es la descripción de todo un submundo sin inocentes y cuyo símbolo máximo es Félix quien cuando roba alivia su culpa al advertir el negocio que hacen las víctimas con los seguros; o cuando compra leyes y decretos apareciendo detrás un mundo de gestores, lobistas y abogados, que conviven con una clase política solo preocupada en los "números"y preservar el cargo.

     La trama cobra una dimensión especial cuando una quinta del norte del Gran Buenos Aires, pasa a ser escenario de una reunión circunstancial organizada por Alba y de la que participarán todos los personajes de la novela.

     Sin saberlo, terminarán siendo parte del banco representado por Alcides, quien fue "preparado para un juego de fin de semana" y terminó cerrando un negocio que las autoridades centrales de la entidad recibirán con todo beneplácito.

     La meta encomendada era conceder créditos por grandes sumas en la Patagonia teniendo en cuenta las riquezas de la región. ¿Pura ficción? "Los escritores les roban ideas a la realidad", soltará alguien en medio de una conversación.

     Subyace también una reflexión sobre la "autojustificación" de ciertas actitudes en un mundo cada vez más competitivo. Así, en Alcides no existe una maldad intrínseca, sino la convicción de estar llenando un papel al que sólo le falta encontrar el protagonista. Si no es él, "otro" limpiará la empresa.

     La vida no es tan perfecta como uno quisiera... pero queda la sensación de que es mejor para unos que para otros, y que aquellos -aún siendo exitosos- no son precisamente los mejores.

 
         
      Revista "Estilo Casa" - Pcia. de Bs. As. - Julio 2007 - Nº18, Página 32.  
 
 
"El diario del fin del mundo" - Ushuaia, Capital de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, República Argentina. - 12 de enero de 2006.
 

12/01/2006 | CULTURA

“LA VIDA NO ES TAN PERFECTA COMO UNO QUISIERA”

Un libro de personajes con andanzas en la Patagonia

     Se trata de una obra interesante por los temas y personajes que se desarrollan en la Patagonia, y que forman parte de la novela “La vida no es tan perfecta como uno quisiera”, que relata el doctor Carlos Pensa.

     La guerra del agua, si la Patagonia argentina puede dejar de pertenecer al país y otros temas relacionados con la realidad histórica y política que les toca vivir a los personajes de la novela "La vida no es tan perfecta como uno quisiera" son situaciones y temas que narra el abogado y escritor Carlos Pensa en su décima primera obra escrita.

     Con un libro en la mano titulado "La vida no es tan perfecta como uno quisiera", llegó a la redacción de el diario del Fin del Mundo el doctor Carlos Pensa, quien contó que en su obra narra distintas situaciones que atraviesa un grupo de personajes, "de pillos simpáticos, que hacen su vida de un modo no aconsejable porque hacen cualquier cosa para vivir".

     Relató que los personajes de la novela transitan con negocios que hacen en su viaje a la Patagonia y entre esas transacciones surgen "los negocios de las multinacionales por la Patagonia como reservorio de agua y minerales muy importante, sin que sea el tema principal ni un ensayo", expresó Pensa.

     El escritor consideró que "a muchos nos preocupa que hay gente que está mirando esta zona como un reservorio de agua que les crea muchas apetencias por conquistarlas y manejarlas". Precisó que se trata de un tema que interesa mucho y preocupa, porque no sólo hay agua en la Patagonia sino que hay reservas en la mesopotamia, y que "interesan mucho a las potencias que se quedan sin agua y están mirando a la Argentina", agregó.

     Consideró que "los patagónicos tienen un privilegio porque hay agua dulce que se puede potabilizar, hay estadísticas que hablan de que el agua potable es apenas un 3% y 4% de toda la que hay en el planeta". Dijo que la población aumenta mucho y el agua potable no tanto en proporción.

     Pensa regresó a Tierra del Fuego después de 25 años y se encuentra actualmente de vacaciones y proyectando su futura obra escrita. No descartó que se traslade a algún lugar de la Patagonia por unos meses para crear sus personajes de la realidad que observa en el sur.

     "Siempre hay una ambición de mejorar las cosas y aparecen ideas nuevas y se tornan más importantes después del trabajo que uno viene haciendo", aclaró el doctor Pensa. Contó que piensa dar vida en su novela con relatos de una familia patagónica desde 1900 al 2000, que se originan desde la llegada de los parientes inmigrantes y el racconto de los familiares actuales.